::frescota::

PERFECT MATCH

En 1865, Michele Prochet, amasó la pasta de avellanas antes de añadirle la mezcla de cacao y azúcar. Amo a ese hombre, y amo ese día. Porque de esa mezcla, llamada Gianduiotto, nace la mejor combinación del mundo. Dulce, sabrosa, perfecta al tacto y al olor, e imposible de aborrecer.

Torino fue la localidad que nos regaló ese placer sensorial, esa mezcla que podría comer todos los días de mi vida. Seguro que la ciudad huele a chocolate.

A los que os guste el chocolate (creo que 99% de la población) sabréis lo que es degustar, que no comer. Dejar que el bombón se vaya derritiendo, sorprendiéndoos con cada ápice de sabor, que va cambiando con el rato, y siempre es bueno. Cada día es como una primera vez.

Como este piso. Un bombón, literalmente. Dulce, rico y alegre. Luminoso y lleno de vida. Con todos los elementos característicos de un piso de l’Eixample,  estilo y una reforma bien pensada y ejecutada.

Tiene 83m2 distribuidos tipo loft. Aunque se podría sacar dos habitaciones para el que las necesite. Gran cocina  y lavadero, gran baño con bañera y dos picas, una zona de salón comedor muy acogedora y especial y otra zona de estudio y dormitorio abierto conectadas. Tiene los techos altísimos, y dos balconeras en las que solo ves verde y geranios que tienen una mesita con sillas para respirar.
Qué más se puede pedir? fachada y bajantes nuevos de hace 5 años, y toda la escalera recién estrenada.

Este piso vale la pena quedárselo. De verdad.

Flecha divisoria