::frescota::

Lift me up

El primer ascensor que se instaló en Barcelona fue el del monumento a Colón, construido en 1888 con motivo de la Exposición Universal. Ya en 1903 se popularizó, y los promotores inmobiliarios empezaron a revalorizar los pisos altos, que hasta ese momento se habían destinado a los menos favorecidos. Este transporte vertical abrió un mundo nuevo a la luz y, aunque lentos, permitían subir al cielo. A lo que hoy todos queremos, un piso alto, con luz.

Alucinante las vueltas que dan las cosas y como la historia deja espacio a cada evento, producto o situación para que viva sus 15 minutos de fama y luego se retire. Hoy lo más es la mini falda, mañana la maxi. Pelo corto, pelo largo. Principal, ático. Baldosa, no baldosa. Me encantan los cambios.

Eso sí, hay modas que cambian y se quedan. Y en este caso es así, puesto que una vez vives con luz no hay quién te la quite.

Si le sumo que este maravilloso piso de 125m2 y 4 habitaciones está para reformar, en un sexto piso, en Sant Gervasi y por 380.000€, me parece que siempre estará de moda. Que siempre se podrá alardear de él. Que siempre será una buena opción. Lo querrás. Lo disfrutarás y sentirás tener el hijo más guapo.

Gracias a aquellos inventores que nos subieron al cielo. Gracias a eso podemos disfrutar de una galería como la de este piso con sol a raudales y con unos ventanales que tengo ya mil ideas para restaurar.

A esta inmobiliaria le encanta. Creo que a vosotros también.

Flecha divisoria