::frescota::

EL QUESITO

De pequeña jugaba alegre por esa calle, completamente ajena a mi destino y a lo que el futuro me depararía. Nunca imaginé que realmente me podría meter en el quesito, como yo lo llamaba, y ver por fin lo que albergaban esos muros. El quesito es el edificio que crea el cruce de la calle Riera Sant Miquel y Calle Sant Gabriel, y hace eso, forma de triangulo, de quesito. La esquina es tan pequeñita, que no me entraba en la cabeza la posible distribución del espacio. Y le daba vueltas y vueltas… y así sigo, dando vueltas a los espacios y descubriendo los más bonitos de mi ciudad, mi sueño desde pequeña.

Y es que la vida sueños son, dicen. A veces malos, otras buenos, de los que te olvidas y los que te persiguen y reaparecen. Visiones y realidades, todo mezclado en algo tan intangible y curioso como el tiempo que corre en cada aliento. En mi sueño no solo vivo rodeada de los espacios más bonitos sino que conozco a sus habitantes y charlamos de hogar, de calidez, de crecimiento y superación. De cambio y metamorfosis, que de esto va el tema.

La vida me ha dejado entrar en el quesito, y conocer a su propietaria, de gran corazón. Ella cambia, y os da la oportunidad de resguardaros en este precisos rincón. Un loft de 45m2+ 35m2 en altillo. Todo abierto, rebozado de piedra, ladrillo y madera. Parece una casita de muñecas. El famoso triángulo es la bañera de obra, y parte del altillo es un trastero grande. No podía ser mejor, ha sido precioso conocer a su creadora, ver su distribución ( por fin) y conectar con mis sueños para darme cuenta que se han hecho realidad.

Flecha divisoria