::frescota::

EL FLECHAZO

Pia casi no supo reaccionar. El hombre al otro lado del teléfono le estaba haciendo el encargo más emocionante que hasta la fecha había recibido. Ella era una reputada interiorista, pero aún no había llegado a Estados Unidos. O eso creía.
¿Sería el reportaje de AD? Tal vez las redes sociales? El caso es que esa voz varonil y segura le parecía un sueño. Estaba encargando todo lo que ella haría.

El piso es un cuarto real en una finca renovada al completo. El ascensor te deja directamente en casa. El espacio tiene 115m2 y unos techos que llegan al cielo. Con eso, haz lo que sientas. Disfruta el proyecto y hazlo tuyo, confío en ti.

Muchas gracias Paul, me pongo manos a la obra. Nos vemos a tu llegada. – contestó ella sonriendo.

Pia eligió parquet suizo de roble macizo de 1cm de ancho, baños y cocina de Teka, encimeras de Corían, lámparas de Vibia y Tolomeo Marset, mesa de comedor de Mario Caballero.. El proyecto tomando forma. Y no podía estar más orgullosa. El piso tenía una terracita muy agradable y silenciosa con vistas a casa Fuster, tan romántica… era el mejor hogar para estar. En pleno meollo, rodeado de tiendas preciosas, restaurantes y la bonita Barcelona a sus pies. Estaba segura de que le iba a encantar a su cliente.

Al verle llegar, se puso nerviosa. . Empezó a explicar el proyecto como en sus épocas de la universidad, temblando.

– He decidido hacer un espacio tipo loft con tres zonas divisibles de dormitorio..

Él la agarró y la besó. Fuerte, en la boca. ¿ Acaso existe el amor a primera vista?”

Flecha divisoria