::frescota::

BAILANDO LA BAMBA

Sonaba Toots and the Maytals en vinilo cuando entramos por la puerta, y casi no pude saludar al actual inquilino, pues se me iban los ojos al resto del piso. Qué maravilla de espacio. La vida bohemia del Borne, la auténtica, artística y caótica. Aún quedan rincones con toda su esencia, esa que hizo hace ya unos años que los visionarios invirtiesen en esta zona de nuestra querida Barcelona.

Un espacio de casi 80m2 con el techo más impactante que he visto en tiempo. El suelo de madera antigua preciosa y grandes ventanales por toda la casa. Es mágico. Al fondo, dividido por un gran armario está la habitación y un gran baño con bañera de lo más funcky. La verdad todo el piso es funky. La cocina, antigua pero irreplazable para mi gusto, está equipada y preparada para abarcar grandes cenas y sobremesas. Tiene un altillo en el que cabe también otra cama para invitados, o trastero como tiene ahora el inquilino. El piso tiene aire acondicionado y calefacción de gas.

Y lo mejor…lo que me dejó anonadada. Justo encima, de uso privativo, solo para los que tú quieras, la terraza de mis sueños. 80 m2 con vistas a las terrazas del Borne y varios edificios emblemáticos de Barcelona, una zona de mesa y chill out tapada del sol para cuando aprieta, ducha y espacio de solarium, la quiero!

Ya lo decía la canción… para bailar la bamba se necesita una poca de gracia..y para subir al cielo se necesita una escalera grande y otra chiquita. Y así es el cielo, un cuarto sin ascensor por una escalera estrecha que nuca dirías que esconde esas maravillas. Eso si, con un sistema de polea eléctrica particular para subir la compra y un gran parking de bicis en el portal para no tener que cargar nada en la subida. A bailar!

Flecha divisoria