::frescota::

VIAJE AL CENTRO

Estar pero no estar, tener todo y a todos a tu alcance pero sabiendo que tu refugio, completamente inerte a ellos está a pocos metros. Saber que lo tiene todo, que te abraza su espacio y su luz, sus suelos restaurados con mimo, su cocina y baños modernos, dónde el confort y la estética prima. Saber que está ahí, da seguridad.

Y saber que dejando atrás el portal puedes estar en donde todo pasa, te libera. Museos, arte, comercios locales que llevan ahí generación tras generación, plazas llenas de gente variopinta y genuina que dibuja el paisaje urbano con pinceladas de excentricidad.

Solo hay una vida, y hay que exprimirla en el aquí y ahora. Dejar que tu alma transite este entorno sabiendo que tu mente simplificará mejor cualquier reto. Eso es el centro, el centro personal o el de Barcelona. No es un lugar, es un concepto vital que enseña, a los que ven más allá de la masa turística, a conectar con su SER.

Vuelve a tu hogar, impregnado de vida, y déjate llevar a tu mundo estético particular. Recorre sus 200m2 pensando en formas y colores, decora sus ¾ habitaciones como en el mejor de tus sueños. Reposa y se consciente que todo depende del rasero por dónde se mire. Puedes ver centro como locura. Y puedes ver centro como viaje a la esencia. Está en tus manos, disfrútalo en esta pieza de arte en forma de hogar.

 

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